Cómo hacer pollo a la Toscana: la receta cremosa y sencilla que conquista con su sabor italiano

La Toscana, región ubicada en el centro de Italia, es reconocida mundialmente por su riqueza gastronómica, que se caracteriza por la sencillez de sus recetas, las cuales realzan el sabor natural de cada producto.
Si bien no es tan antiguo como otras preparaciones regionales, el pollo a la Toscana, también cumple con esta filosofía. Su combinación de sabores mediterráneos lo convierten en un plato estrella tanto en restaurantes como en cocinas domésticas.
La receta del pollo a la Toscana
Ingredientes

- Cuatro pechugas de pollo deshuesadas
- Tres dientes de ajo picados
- 250 gramos de tomates cherry
- 150 gramos de espinacas frescas
- 250 mililitros de crema para cocinar
- Cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Dos cucharadas de mantequilla o margarina
- Dos cucharadas de queso parmesano rallado
- Pimienta al gusto
- Sal a gusto
El paso a paso de la preparación

- Comienza sazonando las pechugas de pollo con sal y pimienta.
- Luego, calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Añade las pechugas y cocínalas de cinco a seis minutos por cada lado, o hasta que estén doradas y cocidas por dentro. Retíralas y resérvalas en un plato, cubiertas con papel de aluminio para mantener el calor.
- En la misma sartén, derrite la mantequilla o la margarina y añade el ajo picado. Sofríe durante unos 30 segundos, con cuidado de no quemar el ajo para evitar amargor.
- En este punto, si deseas un toque más potente de sabor, agrega un chorrito de vino blanco y deja reducir antes de continuar.
- Ahora vierte la nata, removiendo suavemente para integrar. Añade el queso parmesano rallado y remueve hasta que se derrita y espese la mezcla.
- Incorpora los tomates cherry y cocina a fuego medio durante tres o cuatro minutos.
- Agrega también las espinacas frescas. Devuelve las pechugas de pollo a la sartén y báñalas generosamente con la salsa. Cocina todo junto durante tres minutos más para que la carne absorba los sabores.
- Sirve caliente, decorando con hojas frescas de albahaca si lo deseas. En cuanto a acompañamientos, el pan de ajo es un aliado perfecto para mojar en la salsa, mientras que una ensalada verde ligera ayuda a equilibrar la cremosidad del plato.
Tips para un perfecto pollo a la Toscana

Uno de los secretos está en la elección del queso parmesano. Este ingrediente no solo aporta cremosidad, sino también profundidad de sabor.
Un auténtico parmesano, rallado justo antes de añadirlo a la salsa, libera un inconfundible aroma que difícilmente se logra con versiones industriales en polvo.
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Otro factor clave está en la temperatura de cocción. La crema puede cortarse si se somete a un fuego demasiado alto.
Cocinar la salsa a fuego medio, con movimientos suaves y constantes, garantiza que adquiera la textura sedosa que caracteriza a este plato. Además, este control del calor también ayuda a que los aromas se integren mejor.