Chau fritura y harina: la forma de cocinar rabas para que sean más saludables y nutritivas

Las rabas son un clásico infaltable en la gastronomía, de esos platos que nos transportan al momento de sentarnos en un bodegón junto al mar o en una mesa familiar llena de charlas y brindis. Crocantes por fuera, tiernas por dentro y con ese sabor irresistible que se mezcla con el limón, suelen ser protagonistas de entradas, picadas o almuerzos improvisados.
Esta preparación tiene un encanto universal que trasciende fronteras: en Argentina se asocian con el verano y los bares frente a la costa; en España, con las tapas acompañadas de una copa fría; y en Italia, con las frituras de mar que se disfrutan mirando el Mediterráneo. Son versátiles y siempre bienvenidas, pero muchas veces se las deja de lado por la idea de que solo pueden prepararse con abundante aceite y harina refinada.

La buena noticia es que es posible disfrutar de todo el sabor de unas buenas rabas, pero de forma más saludable, cocinándolas al horno o en freidora de aire y usando una harina alternativa. Con unos simples cambios, se puede lograr una versión sabrosa y más liviana, perfecta para darse un gusto sin culpas.
Cómo hacer rabas en su versión saludable, paso a paso
Ingredientes
- 500 g de anillas de calamar limpias
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- ½ taza de harina de garbanzo
- Sal y pimienta a gusto
- Pimentón dulce o picante
- Ajo en polvo o picado
- Paso a paso
- Secar bien el calamar: se debe retirar toda la humedad de las anillas para que el rebozado se adhiera correctamente.
- Condimentar y rebozar: en un bol, mezclar la harina de garbanzo con sal, pimienta, pimentón y ajo. Pasar cada anilla de calamar por esta mezcla hasta cubrirla por completo.
- Cocinar: si se van a cocinar en horno, se debe precalentar a 200 °C y colocar las rabas en una bandeja con papel manteca. Rociar con un poco de aceite de oliva y hornear entre 8 y 10 minutos, girándolas a mitad de cocción. En freidora de aire, el tiempo y la temperatura son similares.
- Servir: se pueden acompañar con rodajas de limón o una salsa fresca de yogur con hierbas.

Con esta receta, las rabas dejan de ser un antojo para de vez en cuando y se transforman en un plato que se puede disfrutar más seguido. Con apenas unos pequeños cambios, los clásicos de la cocina se reinventan y siguen conquistando por su sabor, pero con una versión más liviana y saludable.