Reproducir la lengua de suegra es muy fácil: no tires sus hojas caídas y seguí este paso a paso

La lengua de suegra es mucho más que una planta resistente: es un aliado de la decoración en cualquier espacio. Gracias a sus hojas verticales y elegantes, aporta un toque moderno y sofisticado a salas, escritorios o balcones, adaptándose tanto a estilos minimalistas como a ambientes más recargados.
Además, su verde intenso combina con casi cualquier color y tipo de mobiliario, haciendo que sea una elección infalible para quienes buscan armonía y frescura en el hogar.
Más allá de su belleza, la lengua de suegra es ideal para quienes quieren decorar sin complicaciones. No requiere cuidados extremos y se mantiene saludable incluso en interiores con poca luz, lo que la convierte en una planta perfecta para espacios de trabajo, departamentos o rincones que necesitan un toque verde.

Y lo mejor es que, además de decorar, se puede multiplicar fácilmente a partir de hojas caídas, creando nuevas plantas que podrán renovar y ampliar tu decoración.
También podría interesarte
Paso a paso: cómo reproducir la lengua de suegra con hojas caídas
La lengua de suegra (Sansevieria) es súper noble y fácil de multiplicar. Si una hoja se quebró o se desprendió, no la tires: con un procedimiento simple se pueden obtener plantas nuevas a partir de ese resto.
Cómo hacerlo
Elegir la hoja
- Usar una hoja caída que esté firme, sin manchas ni partes blandas.
- Si es muy larga, cortar en tramos de 7 a 10 cm. Marcar cuál es la base (el lado que estaba hacia la maceta) para plantarla en la orientación correcta.

Dejar que cicatrice
- Apoyar los segmentos en un lugar seco y a la sombra 24 a 48 horas hasta que el corte forme una costra. Esto previene la pudrición.
Elegir el método
- En agua: colocar solo la base del segmento en un vaso con agua limpia (apenas 1–2 cm sumergidos). Cambiar cada pocos días.
- En tierra: plantar la base en un sustrato liviano y drenado (por ejemplo, tierra + perlita/arena). Usar maceta con orificios y ubicar en luz brillante indirecta.
Esperar el enraizamiento
- Tener paciencia: primero verás raíces, y más adelante brotes. El proceso puede llevar varias semanas o meses.

Consejos clave para que funcione
- Riego medido: el exceso de agua es el principal enemigo. En tierra, regar poco y dejar secar entre riegos; en agua, mantener el nivel bajo y limpio.
- Buena luz (sin sol directo): acelerar el enraizamiento y el crecimiento de los brotes.
- Identificar los brotes: al comienzo aparecen raíces blancas; luego verás puntas verdes emergiendo desde la base.