La Ciudad se transforma: uno por uno, los barrios que cambiarán para siempre con la llegada de la nueva línea F de subte
Con 12 estaciones a lo largo de 9,8 kilómetros, la futura línea F conectará siete barrios porteños y promete mejorar la movilidad diaria de miles de vecinos. Un proyecto que redefine la traza del subte y potencia zonas clave de CABA.

La futura línea F de subte podría cambiar para siempre la forma de moverse por Buenos Aires. Será la primera red nueva desde la inauguración de la H y, además, atravesará zonas que llevan décadas esperando una mejora real en su conectividad, lo que revolucionará el tránsito y el transporte público.
Por ahora, el proyecto avanza en el plano formal: la licitación está prevista para este año, las obras comenzarían en 2026 y la inauguración está proyectada para 2031. Mientras tanto, el mercado inmobiliario ya empezó a anticipar el impacto que podría tener sobre los barrios alcanzados.
El proyecto de la línea F de subte en la Ciudad de Buenos Aires
La línea incluirá 12 estaciones y tendrá un recorrido de 9,8 kilómetros, uniendo Barracas con Palermo y conectándose con las líneas A, B, C, D y H. En Constitución también se integrará con el Ferrocarril Roca. La inversión total será de US$1850 millones y la primera etapa —con las estaciones Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso y Tucumán— demandará US$1050 millones. Se calcula que beneficiará a 300.000 pasajeros por día.

Qué barrios atravesará la nueva línea F
El mayor nivel de expectativa está puesto en Barracas, donde funcionará la cabecera sur, entre Brandsen y Suárez. La zona, cercana al límite con la Provincia, tiene identidad barrial, edificios de buena calidad y valores más bajos que otros sectores del sur, pero siempre estuvo limitada por la falta de subte. La llegada de una línea completa con conexión directa hacia el centro y el norte podría modificar radicalmente ese escenario.
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Constitución será otro punto estratégico. Aunque ya es un nodo ferroviario clave, la nueva estación podría ayudar a ordenar un área muy transitada y con una renovación urbana que avanza de manera irregular. En barrios como San Cristóbal, Monserrat y San Nicolás, atravesados por el primer tramo del trazado, la mejora en accesibilidad podría impulsar comercios y devolver dinamismo a sectores que en los últimos años lo fueron perdiendo.

La segunda fase llegará hasta avenida Santa Fe, Recoleta, Hospital Rivadavia, Parque Las Heras y Plaza Italia. En estas zonas no se espera un salto fuerte en los precios inmobiliarios, pero sí una mejora concreta en la movilidad interna de áreas con alta densidad residencial y laboral. En Palermo, por ejemplo, la línea sumará una opción más cómoda para desplazamientos cortos dentro del propio barrio, hoy dominados por colectivos y caminatas largas.
En total, la línea F atravesará siete barrios porteños, cuyos valores por metro cuadrado —según Zonaprop, octubre— son los siguientes:
- Barracas: US$2103/m²
- Constitución: US$1926/m²
- San Cristóbal: US$1867/m²
- Monserrat: US$2181/m²
- San Nicolás: US$1851/m²
- Recoleta: US$2749/m²
- Palermo: US$3398/m²

De esta forma, la nueva línea de subte F no solo mejora la conectividad: redefine por completo la dinámica de los barrios que atraviesa. Con estaciones estratégicamente ubicadas y un trazado pensado para agilizar los traslados diarios, la línea promete viajes más rápidos, zonas mejor vinculadas y una experiencia de movilidad mucho más cómoda para miles de personas.


















