Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Foto: Reuters (Aaron Schwartz)

Donald Trump firmó una orden con el objetivo de tener un marco regulatorio a nivel nacional acerca del uso de la inteligencia artificial (IA). El presidente de Estados Unidos busca disminuir las chances de que cada estado tenga una normativa propia para esta tecnología.

En el texto del decreto, Trump sostuvo que para que las empresas estadounidenses de IA tengan éxito “deben tener la libertad de innovar sin una regulación engorrosa”, y advirtió que la proliferación de leyes estatales frustra ese objetivo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firma una orden ejecutiva sobre la tarjeta visa dorada en la Oficina Oval de la Casa Blanca en Washington, D.C. Foto: Reuters.

Estados Unidos quiere un estándar único para la IA

La orden ejecutiva argumenta que la regulación estado por estado genera “un mosaico de 50 regímenes regulatorios diferentes”, lo que dificulta el cumplimiento normativo, especialmente para empresas emergentes, y acusó a algunas leyes estatales de imponer “sesgos ideológicos” en los modelos de IA.

“Mi Administración debe trabajar con el Congreso para garantizar un estándar nacional mínimamente gravoso, y no 50 estándares estatales discordantes”, señala el documento.

La Casa Blanca. Foto: REUTERS

La medida instruye además a la fiscal general Pam Bondi a crear un Grupo de Trabajo de Litigios sobre IA, cuya función exclusiva será impugnar las leyes estatales que regulen el desarrollo y uso de la inteligencia artificial.

Según el decreto, los estados que no se ajusten a la política federal podrían enfrentar sanciones financieras, incluida la posible pérdida de fondos del Programa de Acceso e Implementación de Banda Ancha Equitativo, destinado a expandir el acceso a internet de alta velocidad.

La decisión representa una victoria para empresas tecnológicas como OpenAI y Google, que han cuestionado regulaciones estrictas a nivel estatal. En mayo, el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, advirtió ante el Congreso que un enfoque fragmentado debilitaría significativamente la competitividad de las empresas estadounidenses.

Inteligencia artificial, ChatGPT. Foto: REUTERS

No obstante, medios estadounidenses señalaron que varios estados ya avanzaron con legislación propia ante la ausencia de una ley federal, y que los críticos alertan que una desregulación excesiva podría permitir a las compañías de IA evadir responsabilidades si sus herramientas causan daños a los consumidores.